Pasa el tiempo y muchos argentinos aún creen que está
vivo
Si bien el expediente 7.814 del juzgado de instrucción 2 de Gualeguaychú certifica su muerte, no pocos
argentinos aún creen que Alfredo Yabrán está vivo.
Quienes sostienen esa hipótesis se resisten a aceptar que uno de los hombres más poderosos del país se
haya quitado la vida de un escopetazo sin haber acusado a nadie.
Les cuesta creer, sobre todo, que sus vínculos e influencias no le hayan permitido eludir el final.
El propio Yabrán se había encargado de construir en la opinión pública la imagen de un hombre enigmático,
que se manejaba por fuera de la luz pública. "El poder es tener impunidad", dicen que decía.
Ni siquiera los resultados del examen genético hicieron menguar las dudas, especulaciones y sospechas de
un posible suicidio inventado. Incluso los padres de José Luis Cabezas --Norma y José-- dejaron entrever sus
dudas sobre la veracidad de la muerte del empresario postal.
El escepticismo pone de relieve que la sociedad considera que un Estado constitucional también es capaz de
echar mano a la mentira, al ocultamiento y al engaño para evitar que determinados personajes poderosos sean
juzgados.
Las encuestas divulgadas en 1998 concordaban en afirmar que más del 50% de la población creía que estaba
vivo y apenas el 10% convencido de su suicidio, tal como demostraron contundentes pruebas de investigaciones
judiciales y periodísticas.
Los más destacados criminalistas coincidían en descartar la posibilidad de que se haya fraguado la muerte.
Los expertos argumentaron que era imposible la operación por la compleja red de cómplices necesarios para tan
macabro montaje.
Además de requerir un "muerto" de contextura similar a Yabrán, hubiera sido necesario falsificar dos análisis
de huellas digitales:
* Uno en Entre Ríos, donde nació el empresario.
* Otro en la Policía Federal, donde queda la muestra tras tramitar la cédula de identidad.
También hubiera sido necesaria la complicidad de los tres médicos forenses encargados de la autopsia en la
morgue entrerriana, de los peritos calígrafos que analizaron las cuatro cartas que dejó el empresario y de los
científicos que participaron del estudio de ADN.
También habría que sumar la complicidad de las personas que estuvieron en el lugar del hecho: la jueza
Graciela Pross Laporte, el comisario Miguel Cosso, los cinco acompañantes que entraron a la habitación
después del escopetazo mortal, los dos testigos que ingresaron con la policía, los familiares que reconocieron el
cuerpo y los dos periodistas que vieron el cadáver.
Cada una de estas maniobras hubieran podido concretarse; pero no todas en su conjunto. Además, otras
treinta personas vieron el cuerpo, lo que desestima la chance de contar con tantos cómplices que mantengan un
mismo secreto durante tanto tiempo.
En ese entonces, la hipótesis del suicidio fraguado cobraba fuerza en el propio corazón de Entre Ríos, en
donde se comenzó a hablar de la extraña desaparición de un vagabundo físicamente parecido a él.
En esa línea, también se sindicaba que unos días antes de su muerte, Yabrán había regalado a un fiel amigo,
Carlos "Coco" Mouriño, la novela El socio , de John Grisham, basada en la historia de un hombre que roba
noventa millones de dólares y finge su propia muerte para escapar de la justicia.
Justamente, en agosto de 1998 un periodista argentino echó a andar el rumor que Yabrán estaba escondido
en un puerto de Siria. Y muchos también son los que fantasean con que mantiene una vida apacible en alguna
playa perdida.
A diez años de su muerte, lo cierto es que de Yabrán sólo queda "vivo" su fantasma. (NA)
lunes, 15 de junio de 2009
MAGIA BLANCA
El testigo del caso prefiere mantener su nombre en reserva pero declaró a la prensa que el domingo por la noche se dirigía a visitar a unos amigos y luego a cazar, llevando una escopeta y un cuchillo como armas. Cuando transitaba por el paraje mencionado fue derribado sor- presivamente de su bicicleta y cuando logró ponerse de pie observó una sombra negra frente suyo.
El joven atinó a desenfundar su escopeta y efectuar dos disparos, pero al ver que no le provocaba daño a la sombra sacó su cuchillo de caza y le propinó varias puñaladas, lo que tampoco le causó daño alguno a la sombra.
Asustado, quiso entonces escapar del lugar pero “El Petiso‿ lo volvió a derribar sin mediar palabra y lo arrastró tirándolo de sus cabellos hacia un costado del camino.
El muchacho relató que a esa altura de las circunstancias comenzó a gritar a todo pulmón y que eso fue lo que lo salvó, ya que los gritos fueron escuchados por un vecino que al acudir al lugar vio una sombra negra que lo tiraba de los cabellos, que acto seguido desapareció sin dejar rastros cuando se percató de la presencia del otro hombre.
Se han reportado un total de cinco casos en los últimos cuatro años, sustentados por denuncias policiales e incluso en el hospital de la zona dónde las víctimas hubieron de ser tratadas por golpes y hematomas de consideración.
Esta entidad sin forma aunque de baja estatura parece ser inmune a los golpes, disparos o cuchillazos, desprendiéndose de las declaraciones de los testigos que cuando se le golpea se siente como si se impactara contra un tronco o bien como un papel flameando.
Un grupo de investigadores del grupo Hemisferios de Buenos Aires recorrió la provincia de Salta relevando extraños sucesos y pudo descubrir un extraordinario caso de entidades pequeñas que aparecieron en Julio de 2000, en tiempos en que en la provincia de Catamarca un “Duende‿ sitiaba una comisaría y luego una agencia de remises.
La testigo principal fue una niña Marisol Díaz de 10 años de edad que se encontraba en su casa sola, cuando se dio cuenta de que había 4 o 5 seres enanos en la cocina. Vestían un atuendo como “de plástico‿ de color blanco, tenían ojos grandes y los había de ambos sexos. Una pareja que parecía ser la que llevaba el mando y que poseían una estatura de 1,20 metro y el resto algo más bajo, un metro aproximadamente.
Curiosamente el color de la vestimenta era cambiante según el sitio porque cuando salieron de la casa esta tomaba color negro.
Según la niña aparentaban ser una “familia‿ los padres y los hijos más pequeños. Uno de ellos olió una botella de detergente y la abandonó diciendo que “era veneno‿.
En total parece haber habido unos 10 o 12 seres. La hermana de Marisol que estaba bañándose en una acequia cercana junto con sus primos pudo a ver a los seres cuando se alejaban.
En la tierra húmeda se hallaron posteriormente huellas, las de la “mujer‿ descrita así por su pelo largo y rubio eran normales, luego más pequeñas las de su aparente pareja y más diminutas aún las de los otros seres. Curiosamente algunas parecían marcas de zapatos y otras de pies descalzos y eran demasiado alargadas para el ancho. Es decir no llevaban la proporción habitual de las huellas humanas.
Caso Colón
La zona Noroeste de la provincia de Buenos Aires tenía antecedentes de observaciones en las localidades de Pergamino y Rancagua, en el año 2002 se sumó la de Colón.El primer avistamiento de seres extraños se realizó en cercanías del Puente Santamarina.
En la ocasión dos adolescentes –periodistas de Colón Doce conversaron con ellos- observaron un objeto oscuro que se acercaba hacia ellos y se posó a 100 metros. Según los jóvenes de la “supuesta‿ nave descendió un ser bajo, color naranja. Los pescadores huyeron asustados y contaron la experiencia a dos amigos y luego tras vencer el miedo al ridículo lo hicieron a la prensa. La historia podía pasar desapercibida o producto de la fantasía de dos adolescentes.
Pero la segunda historia confirma la primera. Una pareja mayor se dirigía por un camino de tierra desde la zona de Merceditas hacia la Ruta Nacional Nº 8. El hombre relató que unos 800 metros antes de llegar a la cinta asfáltica avistó una luz muy fuerte.
La misma descendió en lo que sería una pequeña laguna formada por las lluvias constantes que había por esos días. El descenso se habría producido a unos 70 metros del camino y el matrimonio pudo ver a dos seres de color naranja, bastantes diminutos y que se desplazaban con agilidad cerca de la “presunta‿ nave extraterrestre.Los colonenses muy asustados siguieron viaje. Pudieron divisar un pequeño resplandor en la zona del avistamiento.
El 3 de Mayo de 2002 en la provincia de La Pampa, al sudoeste de Buenos Aires, un grupo de cinco adolescentes volvía, de madrugada, de una quinta cercana al ejido urbano, sobre el sector sudeste de la ciudad de Alvear cuando de pronto se les interpuso en el camino una mujer de avanzada edad, de cabellos largos y vestida con ropa clara, solicitando repetidas veces ayuda. El miedo se apoderó de los adolescentes quienes se lanzaron en una frenética carrera hacia el sector iluminado de la avenida Uruguay para dirigirse al hogar de uno de ellos.
Se sabe que volvieron al lugar con “refuerzos‿ (es decir con más gente porque la cosa no venía como para encararla solos), incluso los que se enteraron del hecho hicieron una especie de paseo turístico con automóviles echando mala a la hora de la aparición‿
El joven atinó a desenfundar su escopeta y efectuar dos disparos, pero al ver que no le provocaba daño a la sombra sacó su cuchillo de caza y le propinó varias puñaladas, lo que tampoco le causó daño alguno a la sombra.
Asustado, quiso entonces escapar del lugar pero “El Petiso‿ lo volvió a derribar sin mediar palabra y lo arrastró tirándolo de sus cabellos hacia un costado del camino.
El muchacho relató que a esa altura de las circunstancias comenzó a gritar a todo pulmón y que eso fue lo que lo salvó, ya que los gritos fueron escuchados por un vecino que al acudir al lugar vio una sombra negra que lo tiraba de los cabellos, que acto seguido desapareció sin dejar rastros cuando se percató de la presencia del otro hombre.
Se han reportado un total de cinco casos en los últimos cuatro años, sustentados por denuncias policiales e incluso en el hospital de la zona dónde las víctimas hubieron de ser tratadas por golpes y hematomas de consideración.
Esta entidad sin forma aunque de baja estatura parece ser inmune a los golpes, disparos o cuchillazos, desprendiéndose de las declaraciones de los testigos que cuando se le golpea se siente como si se impactara contra un tronco o bien como un papel flameando.
Un grupo de investigadores del grupo Hemisferios de Buenos Aires recorrió la provincia de Salta relevando extraños sucesos y pudo descubrir un extraordinario caso de entidades pequeñas que aparecieron en Julio de 2000, en tiempos en que en la provincia de Catamarca un “Duende‿ sitiaba una comisaría y luego una agencia de remises.
La testigo principal fue una niña Marisol Díaz de 10 años de edad que se encontraba en su casa sola, cuando se dio cuenta de que había 4 o 5 seres enanos en la cocina. Vestían un atuendo como “de plástico‿ de color blanco, tenían ojos grandes y los había de ambos sexos. Una pareja que parecía ser la que llevaba el mando y que poseían una estatura de 1,20 metro y el resto algo más bajo, un metro aproximadamente.
Curiosamente el color de la vestimenta era cambiante según el sitio porque cuando salieron de la casa esta tomaba color negro.
Según la niña aparentaban ser una “familia‿ los padres y los hijos más pequeños. Uno de ellos olió una botella de detergente y la abandonó diciendo que “era veneno‿.
En total parece haber habido unos 10 o 12 seres. La hermana de Marisol que estaba bañándose en una acequia cercana junto con sus primos pudo a ver a los seres cuando se alejaban.
En la tierra húmeda se hallaron posteriormente huellas, las de la “mujer‿ descrita así por su pelo largo y rubio eran normales, luego más pequeñas las de su aparente pareja y más diminutas aún las de los otros seres. Curiosamente algunas parecían marcas de zapatos y otras de pies descalzos y eran demasiado alargadas para el ancho. Es decir no llevaban la proporción habitual de las huellas humanas.
Caso Colón
La zona Noroeste de la provincia de Buenos Aires tenía antecedentes de observaciones en las localidades de Pergamino y Rancagua, en el año 2002 se sumó la de Colón.El primer avistamiento de seres extraños se realizó en cercanías del Puente Santamarina.
En la ocasión dos adolescentes –periodistas de Colón Doce conversaron con ellos- observaron un objeto oscuro que se acercaba hacia ellos y se posó a 100 metros. Según los jóvenes de la “supuesta‿ nave descendió un ser bajo, color naranja. Los pescadores huyeron asustados y contaron la experiencia a dos amigos y luego tras vencer el miedo al ridículo lo hicieron a la prensa. La historia podía pasar desapercibida o producto de la fantasía de dos adolescentes.
Pero la segunda historia confirma la primera. Una pareja mayor se dirigía por un camino de tierra desde la zona de Merceditas hacia la Ruta Nacional Nº 8. El hombre relató que unos 800 metros antes de llegar a la cinta asfáltica avistó una luz muy fuerte.
La misma descendió en lo que sería una pequeña laguna formada por las lluvias constantes que había por esos días. El descenso se habría producido a unos 70 metros del camino y el matrimonio pudo ver a dos seres de color naranja, bastantes diminutos y que se desplazaban con agilidad cerca de la “presunta‿ nave extraterrestre.Los colonenses muy asustados siguieron viaje. Pudieron divisar un pequeño resplandor en la zona del avistamiento.
El 3 de Mayo de 2002 en la provincia de La Pampa, al sudoeste de Buenos Aires, un grupo de cinco adolescentes volvía, de madrugada, de una quinta cercana al ejido urbano, sobre el sector sudeste de la ciudad de Alvear cuando de pronto se les interpuso en el camino una mujer de avanzada edad, de cabellos largos y vestida con ropa clara, solicitando repetidas veces ayuda. El miedo se apoderó de los adolescentes quienes se lanzaron en una frenética carrera hacia el sector iluminado de la avenida Uruguay para dirigirse al hogar de uno de ellos.
Se sabe que volvieron al lugar con “refuerzos‿ (es decir con más gente porque la cosa no venía como para encararla solos), incluso los que se enteraron del hecho hicieron una especie de paseo turístico con automóviles echando mala a la hora de la aparición‿
Suscribirse a:
Entradas (Atom)